Robin se considera una viajera experimentada Había cruzado la frontera hacia el Sur otras veces, así que, cuando visitó a un amigo en la ciudad de México, conocía perfectamente las recomendaciones para beber agua. Pero bajó la guardia en un club de baile de Acapulco y tomó una bebida con hielo. Pasó las siguientes siete horas en un autobús luchando contra la diarrea del viajero (DV). “El malestar era espantoso”, sostuvo Robin.

La diarrea del viajero es una de las enfermedades más comunes que afectan a los viajeros. Los viajeros que consumen o beben alimentos contaminados pueden experimentar una serie de síntomas, incluso diarrea acuosa, náuseas, vómitos, fiebre y dolor abdominal, que generalmente duran de tres a siete días.

Elegir el lugar

Los visitantes que llegan a países en desarrollo, más particularmente en Latinoamérica, África y Medio Oriente, corren el riesgo de sufrir DV, según lo indicado por los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC) de Estados Unidos. La DV va de la mano con las malas condiciones sanitarias y la refrigeración deficiente. Cuando viaje, aplique el sentido común para decidir cuándo y qué comer mientras esté en el exterior. Por ejemplo, generalmente los hoteles de cinco estrellas que proveen alimentos a los extranjeros son opciones más seguras que los mercados al aire libre. Para evitar problemas, no consuma alimentos que se venden en la calle o en un festival.

Establecer un plan de prevención

Para los viajeros que no quieren limitar sus destinos, una dosis saludable de concienciación puede disminuir el riesgo de padecer DV. Aquí consignamos algunos consejos para quienes visitan lugares de alto riesgo:

  • No tome agua corriente ni agregue cubos de hielo. Beba solo agua embotellada. En general, no hay problemas en tomar bebidas carbonadas embotelladas, té o café muy caliente, vino y cerveza.
  • Si es necesario, hierva el agua diez minutos o use pastillas de yodo o cloro para desinfectar el agua corriente.
  • Cepíllese los dientes solo con agua embotellada, hervida o tratada con yodo.
  • Evite los alimentos crudos, especialmente ensaladas y frutas, a menos que pueda quitarles la cáscara usted mismo.
  • Evite los alimentos cocidos que hayan estado reposando al aire libre, incluso si los recalienta. Generalmente, son más seguros los alimentos recién sacados del horno que se conservan calientes.
  • Alimente a los niños menores de seis meses con leche de mama o fórmula preparada con agua esterilizada.
  • Evite los mariscos de arrecifes tropicales, puesto que algunos pueden ser tóxicos, incluso cocidos.

En general, debe evitar estos alimentos:

  • Alimentos que no estén recién cocidos
  • Productos lácteos no pasteurizados
  • Salsas y aderezos fríos
  • Bufetes libres
  • Alimentos mal cocidos o recalentados de manera incompleta
  • Jugos de fruta

Es buena idea consultar al médico para que le recete antibióticos o antidiarreicos antes de partir.

Empezar a tratarse inmediatamente

¿Qué hacer si se siente mal? Ante los primeros signos de diarrea, comience un curso de antibióticos de dos a tres días, si el médico se los dio. Empiece a tomar antidiarreicos a medida que los necesite para obtener un alivio más inmediato.

No se les debe suministrar medicamentos contra la diarrea a los niños pequeños. A los niños pequeños con diarrea se los debe llevar al médico de inmediato, debido a que se encuentran en un riesgo más alto de sufrir deshidratación que los adultos. Para los niños que sufren diarrea de ligera a moderada, es fundamental mantenerlos bien hidratados. Si la diarrea del niño es grave (diez o más deposiciones acuosas al día) o si el niño orina con menos frecuencia (una señal de deshidratación), procure atención médica de inmediato.

Mantenerse hidratado es una parte esencial del tratamiento también para los adultos. Una buena manera de reponer el equilibrio de líquidos es ingerir sales de rehidratación oral (SRO). Puede adquirirlas antes del viaje e integrarlas al kit de cosméticos o bien puede comprarlas en la mayoría de los destinos de viaje. Tiene que mezclar las SRO con agua proveniente de una fuente segura.

Saber cuándo procurar ayuda

Busque atención médica inmediata para tratar la DV si enfrenta cualquiera de las siguientes situaciones:

  • Vómitos o diarrea que no desaparece después de un par de días
  • Síntomas que no se alivian en tres a siete días o después del tratamiento con antibióticos.
  • Vértigo
  • Dolor más intenso
  • Fiebre alta o desorientación
  • Evacuaciones con rastros de sangre o que contienen mucosidad
  • Señales de deshidratación, como disminución de la saliva o micción
  • Latidos del corazón rápidos e irregulares, dolor de pecho
  • Estar embarazada o al cuidado de un niño pequeño que tiene diarrea.

En algunos casos, la DV puede persistir pese al tratamiento con antibióticos. Rara vez puede desencadenar otros problemas gastrointestinales. Consulte a su médico si los síntomas empeoran o no desaparecen.